Origen y familia: nació en Alemania, inspirado en la concertina, y con el objetivo inicial de ofrecer un sonido similar al del órgano pero desde un instrumento más pequeño y transportable. Llegó más tarde, alrededor del 1900, al Río de la Plata, y colaboró de manera esencial a la conformación del sonido del tango. Es parte de los instrumentos de “lengüeta libre”, donde también se clasifica al acordeón y la concertina. Su sonido bajo y solemne es muy particular e incomparable con el de cualquier otro instrumento.
Aspecto y conformación: tal como el acordeón, se trata de un instrumento de viento de fuelle, pero a los costados no tiene teclado sino botoneras (son un total de setenta y un botones, cada uno a cargo de dos tonos, según el instrumento esté abierto o cerrado). La madera de sus extremos suele estar lacada en negro o café oscuro, y sobre ella se aplica un diseño característico de líneas curvas en blanco. Existen tres modelos de bandoneones, pero los más utilizados son los bisonoros.
Algo de historia: el alemán Heinrich Band (1821-1860) fue el principal promotor de este instrumento que buscaba un sonido solemne y profundo desde una caja manipulable. y liviana. Sobre sus diseñadores hay versiones diversas, y ninguna oficial, pero es un hecho que comenzó a masificarse hacia mediados del siglo XIX, en Alemania (el nombre del instrumento derivaría del apellido de ese primer comercializador: bandonion). La familia Arnold mantuvo una de las fábricas más importantes y de larga duración para la fabricación de bandoneones. Aunque durante el siglo XX su utilización en Argentina y Uruguay fue intenso, hoy el bandeonón se encuentra en una suerte de crisis terminal, pues apenas puede encontrarse a quien los fabrique.
¿Cómo se toca? el intérprete permanece sentado, y apoya el instrumento sobre sus piernas cerradas (las que protege del roce con un paño suave llamando "mandil"). Sus dedos (todos menos el pulgar) se aplican sobre las botoneras, componiendo los acordes a partir de la presión de varios botones a la vez. Al lado derecho, una pequeña palanca (que se pulsa con el pulgar) va abriendo o cerrando el fuelle, dejando pasar el aire. Quien toca el bandoneón se llama bandoneonista.
¿Dónde se encuentra? Aunque puede escucharse en composiciones de chamamé, chacarera y zamba, el bandoneón es un instrumento fundamental para la interpretación de tango, y realmente un símbolo de este género musical (tanto así, que muchos tangos lo mencionan en sus versos, y hay películas del género con el nombre del bandoneón en sus títulos). Destacar grandes bandoneonistas es mencionar, también, grandes tangueros, por lo que resulta casi redundante separar a unos de otros. Aun así, no puede dejar de nombrarse a Aníbal Troilo (1914-1975), Astor Piazzolla (1921-1992), Eduardo Arolas (1892-1924) y Eduardo Rovira (1925-1980) entre los más importantes. Cualquiera de sus grabaciones son introducción suficiente a la belleza de este instrumento. Recomendamos de modo especial el proyecto Café de los maestros, compendio de disco y documental llevado a cabo en 2008 por Miguel Kohan y Gustavo Santaolalla, principalmente, y en el que viejas glorias del tango (Mariano Mores, Leopoldo Federico, Ernesto Baffa, Atilio Stampone, Lágrima Ríos, Horacio Salgán, entre otros) dan cuenta de su oficio y su talento, apegados a una tradición musical urbana única en el mundo.

